
De Yule es la oscuridad, los colores y la luz. De los deseos la realidad.
Ya los que debían estar desnudos, lo están. En mi lar el muérdago, en mi hogar una mesa y en esa mesa una cajita de estrellas y velos de prosperidad.
Al Viento la libertad.
Que el corazón del Dragón de los ríos cicatrice en fragancias de flores, siempre de guerra la paz.
De la Luna sean tres patitas al gatear, al cachorro de ángel un viaje para volver del más allá, al gorrión placer y miguitas que picotear, que su sabiduría nos haga cosquillas en los pies y nos recuerde que espinado es salvaje y salvaje es la pureza sin desvirgar.
De cachorros y dueñas, de perversiones nocturnas, largos caminos por conquistar. Al duende la risa que sacie al hambriento de felicidad. A los brotes, las hojas, la lluvia, la vida, esperanza, ilusión y conquistas de voluntad. Semillas que han de brotar.
En mi lar el muérdago,
en mi hogar una mesa
y en esa mesa una cajita de estrellas
de deseos en realidad.
Bengalas al que nace,
da calor y cosecha,
la tierra en su oscuridad le brinda la vida en copa
de agua, de esencia y sal.







