12/9/07

En un mar dorado


… tres tiempos, notas y apuntes, horas templadas por luces blancas que se pierden entre libros de cristal.
Los pies de la camilla naranja danzan entonando los compases del conocimiento albergado en mis manos,
en la punta de mis dedos, esos que estallan en círculos de fuego, que dan calma a lo más profundo del cuerpo, lo más sentido de sus mentes.



Al atardecer, ha llegó a mi ventana una ráfaga de viento helado, un coletazo de tormentas que dora las hojas de los árboles.
Horas antes y días después sus rodillas siguen clamando enraizarse junto a mi piel,
Me revuelco en su sudor, adornando el collar que viste desde la boca, pasando por los pechos torneados de la oscuridad, de un sol tan radiante como sosegado.
Da comienzo un otoño de manos de una chula y su chulapo,
da comienzo el ritual donde bebes de mis ojos agua dulce de tu mar.



2 comentarios:

ana dijo...

De una chula no de la más chula y al mismo tiempo, de la más sensible, besos,te quiero pero ya lo sabes:)

Liška dijo...

:)... y aunque lo sepa... y aunque es algo que se demuestra día a día. Gusta mucho oirlo ana ;-)

Besosss mi niña