16/10/11





Dudas si entrar por mi ventana, es el juego de un cachorro, tú ya sabes que eres mi voyeur preferido. Adoro el gesto de tus labios cuando tramas. Juegas a ser niño, ríes y pintas tus mejillas. Te escondes y siempre vuelves para acariciarme, jadeante, enredándote en mis piernas.


La piel suave, la tersura del vientre, olor a rosas.







Fotografía: Adrián Maestre

http://www.flickr.com/photos/puctumadrian/


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Voyeur! Con la verguencita que dá verse sorprendido.

Besos sumisos

Liška dijo...

:) .... será eso?

efe dijo...

Jugar a desear, es un delicioso manjar para el que desea y conceder el deseo un placer de Princesas.
Un beso.
efe

Anónimo dijo...

seguramente sea... o también podría ser que la invisible cuerda que tira de mi está siempre tensa y lleva al mismo sitio... a sus pies, para su disfrute

de rodillas
yo

Daryus dijo...

Como el viento frio buscando cobijo,
como la caricia dada aguardando respuesta,
como el deseo despierto esperando un gemido.
Besitos Bella Dama

Liška dijo...

Efe, que alegría!! El juego, saborear cada instante, detenerse, permitir que el instante se muestre con toda su plenitud, saborearlo... El deseo, como ese lomo que clama una caricia, que arde, que gruñe, que se entrega, verdad??

Una caricia, mil besos a tu Dama


Verguencita... y dos puntos de una cuerda, mismo camino. Sonrío, yo.


Aguarda el deseo despierto, busca una caricia del viento frío... Un gemido, respuesta esperando cobijo.

Bien lo sabe usted Caballero :)

Besitos Daryus.