5/1/09

La cola del Dragón


La niebla se dibuja, la Gran Dama Blanca salió a pasear, su capa ha tocado tierra y se escucha el eco de su arrastre,
en cada pequeño rincón ha ido dejando señales, pequeños cristales blanquecinos, húmedos, dulces y frescos…
diminutas gotas de la fruta prohibida

han podido verse sus dedos, laboriosos, sabios, hilando
tejiendo,
sus muslos estaban húmedos, destilando presagios de nuevas vidas

… y es que un lobo, un ángel caído de los bosques, el de mirada diabólica
el cuervo de la tierra
La noche en que sonríe la luna… esa noche,
él... aprenderá a aullar.

3 comentarios:

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Después de leer este texto he recapacitado y casi confirmo que hay más ángeles a ras de suelo que en el supuesto cielo estándar. Sin duda, los ángeles caídos, los infernales, los que han aprendido ha aullar la belleza de su dueña, son mucho más serviciales y dulces; amables y atormentados. Son(mos) una delicia.

Bello texto y bella foto.

Esclavo de OBSSESION dijo...

Angel caído devenido en la oscuridad para pertenecerle sin tiempo.
Así está escrito, él fue el elegido, el destino lo ha llamado a sus puertas, … por fin el será.

Cada texto tuyo me envuelve en una nube que me aísla.
Que don para escribir.

No entiendo como no te tenía linkeada.


Besos Esclavos
Hernán{YOB}

Liška dijo...

Sí... aquellos que no necesitan alas para volar.... Besos Damián ;-)

Perderse en las sensaciones, vivir el latido de la sangre, cual reloj atemporal, un instante, un solo instante, a veces, bien vale una vida... Mi beso hernán de Obssesion